7 abr. 2015

Apuestan que soy lesbiana

Ayer por la noche, mi sobrino me contó que un tío suyo (pero no hermano mío) le apostó a que yo soy lesbiana. Y no es la primera vez que me dicen algo así.

En principio, no lo soy. Pero si lo fuera, tampoco tendría nada de malo. 
El tema, es que la teoría de estos “adivinadores de preferencias sexuales” radica en que: 1. No tengo novio. 2. No estoy casada. 3. No he tenido hijos. 4. Todo eso con 24 años de edad (demasiado vieja según parece).
Y por un momento me parece increíble que estemos en pleno Siglo XXI.

En principio: ¿Es necesario tener novio siempre? ¿Necesito estar saliendo con hombres a menudo y haciéndolo público? ¿Debo comentar en redes sociales sobre cada hombre con el que me acuesto, apreto o salgo a cenar? Y si no lo hago entonces ¿soy lesbiana? ¿o asexual? 
Ya llevo más de 2 años sin novio. Y por el momento, no me hace falta. Si llega bien, sino también.
En realidad, ya lo he comentado en este blog en algún momento: Estoy viviendo una de las mejores etapas de mi vida; estoy en paz conmigo misma, me siento sana, feliz y realizada. Y estoy desarrollando un proyecto propio: Aprender a amarme a mí misma, mejorar mi autoestima y conocerme más. ¿Quién soy? ¿Qué me gusta hacer? ¿Cuáles son mis mayores virtudes y mis peores defectos? ¿Qué anhelo obtener en el futuro? ¿Soy bonita? ¿Mi sonrisa puede ser encantadora? Al final, todo lo que quiero es parecerme más a la mujer que siempre soñé ser.

Y querer vivir a plenitud cada día, sin necesidad de tener una pareja o acostarme con cualquier “mae” no me convierte en lesbiana.
Y repito, ser ser lesbiana no tiene nada de malo. De hecho, creo que las mujeres somos las criaturas más maravillosas y complejas que existen; mucho más brillantes y delicadas que la mayoría del género masculino; pero no es mi caso. No me gustan sexualmente las mujeres. Los hombres, por el contrario, son mi debilidad.
Hoy leí en Internet algo que viene a cuento:
“He decidido estar sola por un tiempo. Y con sola, no me refiero a aislarme de las personas, sino a aislarme del amor de pareja y las mariposas en el estómago, para concentrarme en mí y crecer como persona.
He decidido dedicar más tiempo a lo que me apasiona, a mis amigos y familia. Leer más, escribir más, bailar más, cantar más, sonreír más, ser feliz por mí misma.
Procurar verme bonita para mí, arreglarme para mí y enamorarme de mi misma”.
Así mismo es.

De momento, no estoy saliendo con algún chico; pero lo he hecho – quizás más veces de las que debería -. Ahora cada día, cada noche, cada fin de semana, tengo una cita romántica conmigo misma.
He procurado comprar vestidos bonitos, maquillarme, hacer dieta y ejercicios y lucir atractiva el mayor tiempo posible. Necesito ser una compañía deliciosa, porque tengo que “estar a mi lado” el 100% del tiempo, y ¿quién querría estar con una "vieja fea que no se soporta ni sola"?
P.d: Además, así como respeto las preferencias sexuales de quienes me rodean (y amo a mis amigos gays y mis amigas lesbianas con toda mi alma), desearía que con quien yo me acueste no sea un motivo de apuestas para nadie. ¡Digo, es que ya es el colmo!

1 comentario:

HJ dijo...

Bueno felicitaciones, adelante y qué bueno que estés luchando por conquistar a aquella que muchas veces nos conquistó.