17 feb. 2015

El hermoso ejemplo de Eva

En ella se reconcilian las palabras feminismo y feminidad; la política y el arte; la inteligencia y la belleza, afirma un reportaje de la revista Vogue México y Latinoamérica.

Creo que no hay una mejor manera de describirla. Ella es Eva Longoria, una reconocida actriz, empresaria, productora e icono fashion, de ascendencia mexicana. Una de las mujeres que más me inspiran en la vida.

Eva se hizo famosa por interpretar el papel de Gabrielle Solís en la serie de televisión Desperate Housewives (2004-2012); no obstante, su activismo político, su notable felicidad y su exhaustiva labor como filántropa es lo que más motiva. ¡Es la plenitud hecha mujer!

Se trata de una luchadora, un ejemplo a seguir y una mentora para cualquier chica que aspira a hacer realidad sus sueños y alcanzar la cima.



De acuerdo a lo que leí sobre ella, creo que estas son algunas de sus claves del éxito:

ORGANIZADA, DISCIPLINADA Y CON UN ESQUEMA CLARO DE PRIORIDADES
“Siempre he dicho que la gente pierde demasiado tiempo. Yo me he sentado a pensar qué es importante para mí y así dispongo mis prioridades. Hago muchas cosas, pero de forma escalonada; primero mi familia, luego mi filantropía, mi trabajo y mis amigos. Es importante tener energía para conseguir cambias las vidas de quien lo necesitan”.

SOLIDARIA Y COLABORADORA; DEFENSORA DE LOS DERECHOS HUMANOS
“Vemos que cuando defiendes a las personas contra la esclavitud no hay enemigo. Mi lucha trata de mejorar al ser humano y no elijo un tema controvertido a propósito; simplemente intento enfocar la atención en causas que lo necesitan”.

Eva tiene una fundación - Héroes - en pro de las mujeres latinas y los menos favorecidos. Además, recibió el premio Alma por su influyente labor humanitaria.

SANA, SALUDABLE Y BELLA. NADA DE FALSA MODESTIA.
“La salud es importante para mí, y me cuido meditando por las mañanas”.  Corre todos los días, no importa la hora ni el lugar y cuida su alimentación.

“Por supuesto que me preocupo por mi imagen, pero jamás le he dado una gran importancia a la belleza. Habitualmente, trabajo cinco días a la semana, llevo una vida muy saludable y trato de mantenerme joven tanto tiempo como puedo”.

CARIÑOSA, HOGAREÑA Y AMANTE DE SU FAMILIA
“Somos tradicionalmente una tribu que necesita sentir el calor de otras personas y nos gusta rodearnos de gente maravillosa”.


SE RODEA DE MUJERES QUE LA INSPIRAN. SOLIDARIDAD DE GÉNERO.
“Yo crecí con tres hermanas y mi madre y toda mi vida la he pasado rodeada de mujeres. Colecciono mujeres fabulosas e independientes, porque esa es la persona que yo quiero ser. Quiero estar presente en mi vida y por eso elijo rodearme de gente auténtica”.

TRABAJADORA Y DISCIPLINADA
“Me gusta trabajar. Soy mexicana, una raza que sabe lo que significa el trabajo duro y creo que la única manera de conseguir  tantas cosas es manteniendo al día tu lista de prioridades”.

Tiene una productora de cine, televisión y documentales. Es actriz y posee restaurantes de comida mexicana en Estados Unidos.

VALIENTE Y DISPUESTA A ROMPER ESQUEMAS
Eva no se ha vuelto a casar ni tiene hijos o planes de tenerlos, por ahora.
“Yo tengo la familia que he elegido tener. Me rodeo de gente estupenda que contribuye a la rutina de mi vida y a quienes yo contribuyo en las suyas; eso es lo que funciona para mí”.

EXITOSA Y AGRADECIDA CON LA VIDA
“El éxito es mucho mejor que el fracaso, y desde luego, yo no puedo quejarme en absoluto. Reconozco que tengo y he tenido una vida maravillosa”.

En resumen: Ojalá algún día yo pueda ser un poco parecida a Eva. ¡Me muero por conocerla en persona!

16 feb. 2015

Cuando tus ex se casan

Hoy confirmé – aunque aún no puedo creerlo – que mi segundo y último novio (hasta la fecha) se casó, y por alguna inexplicable razón llevo cargando en las últimas horas esa extraña sensación de que algo estoy haciendo mal, que me dejó el tren o que el amor no se hizo para mí.


Ya sé que si estoy soltera es por decisión propia; que elegí priorizar mi carrera y mi trabajo por sobre un matrimonio; y que el periodismo (primero), mi familia (después) y más recientemente esta loca aventura de enamorarme de mi misma y disfrutar la vida me han tenido ocupada, pero ahora que estoy en casa, en pijama y después de cenar, puedo sincerarme y gritarlo claramente: ¿Qué tan feo se siente que los dos hombres a los que amaste se casaran con la mujer que conocieron inmediatamente después de vos? ¡Mucho!

Reconozco que cuando DM llegó a mi vida, yo no era – ni de cerca – el mejor partido. Estaba hecha polvo en realidad: Vivía en depresión, era súper insegura de mí misma, me sentía la mujer más fea del mundo, estaba sensible  - y literalmente lloraba por cualquier cosa – y más que enamorarme, me convertí en una extensión de mi novio.


Ambos  éramos casi unos niños, luchando por hacernos un espacio en el periodismo nacional, estresados por trabajar 12 horas al día y hacer guardias los fines de semana; sin dinero de sobra y con una obsesión por adueñarnos del corazón del otro. 

Aún recuerdo cuando me escribió por el Facebook para preguntarme si un día podía invitarme a salir. ¡Cuánto tiempo ha pasado desde entonces!



Y no es que me ponga triste que se haya casado con una mujer madura y estupenda. ¡Claro que me alegra! Le deseo lo mejor del mundo; que esas vacaciones por Europa, las idas a la playa y las fotos soñadas se multipliquen por montón.

Es sólo que, pues, por alguna estúpida razón no esperé hacer frente a un hecho tan concreto sólo dos años después de habernos separado.

No lo amo, pero sí lo amé. Mucho. Y por eso me emociona su felicidad. Y a la vez, me siento rara.

Con Cris fue igual. Ahora está feliz con su mujer y sus dos niños, y me siento inmensamente contenta por él. Pero en su momento, también fue un golpe directo al ego y a la sensatez.



Mi oración para ambos es: Que la luz del amor más auténtico brille para ellos; que las mujeres que eligieron los acompañen hasta el último día y que sus hogares estén en lo profundo de su corazón.


Y evidentemente, les debo un “gracias” por todo el cariño que un día me dieron y por las veces que me hicieron reír a carcajadas. No hay nada más bonito que llevar bellos recuerdos en el alma. 

11 feb. 2015

La mujer que maldijo el día en que me parió

Pocas veces – o ninguna – he hablado en el blog de por qué yo crecí en casa de mis abuelos y no con mis padres biológicos. Según he podido observar, en Costa Rica es muy común que esto ocurra. No conozco estadísticas precisas pero muchos de mis amigos fueron criados por sus abuelitos.

El caso es que el pasado lunes por la tarde - luego de enterarme de la muerte de mi pequeña Juliana y mientras buscaba la forma de acompañar a mi hermano en este momento tan difícil – la mujer que me engendró dijo que maldecía de corazón el día en que me parió.

Ella ya ha dicho varias veces que me detesta, que nunca me quiso como a una hija, que evidentemente no fui un embarazo planificado ni deseado, pero no entiendo cuál era la necesidad de maldecirme.

Hace un año discutimos porque ella quería agredir a mi hermanito pequeño – de 6 años en ese entonces – y desde entonces ha dicho que soy una tal por cual y una no sé qué. Todo se lo dice por teléfono a mi mamá (mi abuelita) y ella me lo contó después.

La verdad es sólo una: Pese a que sus palabras tienen poder sobre mi estado de ánimo no doblegará mi fortaleza. Ya crecí y su odio no puede vencerme. Es cierto, yo habría deseado que me aceptara o al menos que me tratara como a una sobrina más, pero si no puedo tener eso, al menos puedo quererme a mí misma. Reconozco mi valor y el amor infinito que Dios siente por mí.

Puedo decir que pese a su desprecio, hizo lo mejor que podía haber hecho por mí: regalarme. Mis abuelos se encargaron de darme una infancia feliz, repleta de amor, sin carencia económicas ni malos ejemplos.


Gracias mamá biológica porque pese a tu maldición me diste el mejor regalo: No me abortaste y me abandonaste en los brazos de los mejores padres del mundo.